Ensaladas de legumbres que no dan pereza comer frías

Las legumbres tienen fama de plato de cuchara caliente, pero en formato ensalada fría son una de las opciones más prácticas que existen: se preparan con antelación, aguantan varios días en la nevera y no pierden nada de sabor al comerlas frías, al contrario que muchos otros platos.

Ensalada de garbanzos con atún y pimiento

Mezcla garbanzos cocidos, atún en conserva escurrido, pimiento rojo picado, cebolla morada y un chorrito de vinagre con aceite de oliva. Es de las combinaciones más clásicas y con razón: el atún aporta proteína extra y el pimiento le da un punto crujiente.

Ensalada de lentejas con queso feta y tomate

Las lentejas (mejor las pardinas, que mantienen bien la forma) combinadas con tomate cherry, pepino, queso feta desmenuzado y unas hojas de menta fresca recuerdan a una ensalada griega, pero con mucha más fibra y proteína vegetal.

Ensalada de alubias con maíz y aguacate

Alubias blancas o rojas, maíz dulce, aguacate en dados, cilantro picado y lima exprimida. Tiene un toque fresco muy distinto a las otras dos y funciona especialmente bien en los meses de más calor.

Receta rápida saludable

El truco para que no queden sosas

La clave de una buena ensalada de legumbres fría está en el aliño: no te quedes solo en sal y aceite. Un poco de mostaza, comino, ajo picado o vinagre de manzana cambian completamente el resultado y evitan que sepa a «legumbre sola con verdura al lado».

Legumbre de bote, sin complicarte

No hace falta cocer legumbre desde cero para que estas recetas funcionen. La legumbre de bote, bien escurrida y aclarada bajo el grifo para quitar el exceso de sal, funciona perfectamente y reduce el tiempo de preparación a menos de diez minutos.

Aguantan toda la semana

Prepara una cantidad grande el domingo y repártela en táperes individuales. A diferencia de otras ensaladas con hoja verde, estas no se quedan mustias ni se aguan, así que aguantan perfectamente 4-5 días en la nevera sin perder textura.

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