La quinoa tiene una ventaja que la hace especialmente útil entre semana: se cocina en 15 minutos, aguanta bien en la nevera varios días y combina con casi cualquier cosa que tengas por la cocina. Cocina una tanda grande y a partir de ahí puedes improvisar comidas distintas cada día.
Cómo cocerla para que quede suelta
Enjuaga la quinoa bajo el grifo antes de cocerla para quitar su capa natural amarga (la saponina). Cuece con el doble de agua que de quinoa, a fuego medio, hasta que absorba todo el líquido, unos 15 minutos. Deja reposar tapada 5 minutos más y airea con un tenedor.
Bowl mediterráneo
Quinoa, tomate, pepino, aceitunas, queso feta y un aliño de aceite de oliva con orégano. Fresco, rápido y perfecto para los días de más calor.
Bowl mexicano
Quinoa, alubias negras, maíz, aguacate, tomate y un chorrito de lima. Añade un poco de pimentón o comino al aliño para darle más carácter.

Bowl asiático
Quinoa, edamame, zanahoria rallada, pepino y un aliño de salsa de soja con un toque de aceite de sésamo y jengibre rallado. Si tienes, añade unas semillas de sésamo por encima.
Bowl de otoño
Quinoa, calabaza asada en dados, espinacas frescas, nueces y un poco de queso de cabra. El contraste de temperaturas entre la quinoa templada y la espinaca fresca funciona muy bien.
La estructura que se repite siempre
Fíjate en el patrón: quinoa como base, una o dos verduras frescas, una fuente de proteína (legumbre, queso o huevo) y un aliño con algo de grasa saludable. Una vez que interiorizas esta estructura, puedes montar un bowl distinto cada día usando lo que tengas en la nevera, sin necesidad de seguir ninguna receta al pie de la letra.
Cómo conservar la quinoa cocida
Guárdala en un recipiente hermético en la nevera hasta 5 días, o congélala en porciones si haces una cantidad muy grande. Al ser un cereal que no se apelmaza como el arroz, se descongela y recalienta sin perder textura.



