No hace falta gastarse un dineral en utensilios para empezar con el meal prep. Con unas pocas cosas bien elegidas es más que suficiente, y puedes ir ampliando según le cojas el gusto.
Recipientes de vidrio con tapa hermética
Son la inversión más rentable: no cogen olor ni manchas como el plástico, aguantan microondas y horno, y duran años. Empieza con 4-6 de tamaño mediano; siempre puedes sumar más adelante.
Una báscula de cocina básica
No es imprescindible, pero ayuda mucho a calcular cantidades de arroz, pasta o legumbre seca sin quedarte corto ni hacer de más. Los modelos básicos cuestan poco y son de las herramientas más usadas en cualquier cocina que hace meal prep.
Una olla grande y una sartén amplia
Cocinar en cantidad requiere recipientes con espacio suficiente. Una olla de al menos 4-5 litros para legumbres o arroz, y una sartén amplia para saltear verduras en tandas grandes, evitan tener que hacer varias rondas.

Bolsas de congelación reutilizables
Para congelar salsas o guisos en porciones planas (que ocupan menos espacio y descongelan más rápido), las bolsas de silicona reutilizables son más prácticas que los táperes rígidos y generan menos residuo que las bolsas de un solo uso.
Etiquetas o cinta de papel
Algo tan simple como un rollo de cinta de papel y un rotulador para anotar fechas de congelación evita que acabes con «misterios» en el fondo del congelador que nadie sabe cuánto tiempo llevan ahí.
Lo que no necesitas para empezar
Robots de cocina caros, espiralizadores de precisión o sets de 20 táperes de colores no son necesarios para arrancar. Empieza con lo básico y compra lo demás solo si de verdad lo echas en falta después de unas semanas.



